U.S. Department of Energy - Energy Efficiency and Renewable Energy
Ahorro de Energía
Chimeneas
Cuando está sentado bien cómodo frente al fuego de la chimenea en un día frío de invierno, es probable que no se de cuenta de que la chimenea es una de las fuentes de calor más ineficientes que puede llegar a usar. Literalmente, la chimenea expulsa por el tubo de escape los dólares que gasta en energía, así como grandes cantidades de aire caliente. Un fuego crepitante puede arrojar al exterior hasta 24,000 pies cúbicos de aire por hora, el cual es reemplazado por el aire frío que entra del exterior al interior de la casa. Su sistema de calefacción debe calentar este aire, que luego vuelve a ser expulsado a través de la chimenea. Si usted utiliza una chimenea tradicional mientras tiene prendido el sistema de calefacción central, los siguientes consejos pueden ayudarle a reducir la pérdida de energía.
Consejos para el uso de la chimenea
- Si nunca utiliza la chimenea, tape y selle el tiro de la misma.
- Mantenga cerrado el regulador de tiro de la chimenea, a menos que haya fuego ardiendo. El mantener abierto el regulador es como tener la ventana abierta durante el invierno; esto permite que el aire caliente se escape por la chimenea.
- Cuando use la chimenea, reduzca la pérdida de calor abriendo los reguladores de la parte inferior de la caja de combustión (firebox), en caso de que haya alguna, o abra levemente la ventana más próxima (cerca de una pulgada) y cierre las puertas que llevan al cuarto. Baje el termostato a una temperatura de entre 50°- 55°F.
- Instale puertas de vidrio templado y un sistema de intercambio de aire caliente que envíe el aire caliente de regreso al cuarto.
- Revise la llave del regulador de tiro y asegúrese de que esté lo más apretada posible.
- Enmasille las partes de alrededor de la chimenea.
- Utilice rejillas de tubos de metal en forma de C para atraer el aire frío del cuarto hacia la chimenea y circular el aire caliente de regreso al cuarto.
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